Recapitulando y más

¡Uff! Pues anda que no ha habido novedades es este tiempo… Perdonad el retraso, pero ando más que liada con la presentación del libro. He decidido haceros un resumen de cómo están las cosas por esta tormentosa planta. ¿Recordáis esa primera entrada, la del señor que me increpó nada más abrir la puerta? Pues bien, bueno, mal; falleció. Su familia asaltó al médico cuando salía del ascensor de buena mañana y casi le pegan a grito de «facha». De la segunda entrada, aquella en la que lloré porque se iba un paciente… No he llorado más. Bueno sí, yo lloro mucho, va en mi condición, pero en referencia a emocionarme por la marcha de un paciente y su estimada familia a su hogar, ni una lágrima, en toda caso, palmitas con las orejas. ¿Os acordáis de «dónde hay patrón no nada marinero»? Os confieso que es una de mis favoritas. He sido una desconsi...